Vuelvo enseguida
Triana Leborans
María Casado Home Gallery
10.04.21 | 10.05.21

Triana Leborans (Buenos Aires, 1984) presenta Vuelvo enseguida en la sala que María Casado Home Gallery inauguró a fines de 2020 en el espacio ubicado al fondo de su jardín: antes la trastienda de la galería, ahora modificado para realizar exposiciones. “Contextualmente, nos pareció muy positivo tener un espacio afuera [de la casa], en donde el jardín permite que las visitas se sientan más protegidas y cuidadas ante esta situación de pandemia” −dice Casado−. La sala cuenta con características que la acercan visualmente al “cubo blanco” y la alejan del ámbito doméstico, el living de la casa, que continúa funcionando como ámbito central. En la nueva sala, “las marcas de ‘casa’ desaparecen por un rato”. Además, el ritmo de la programación es “más cambiante…, con un display distinto de temas y obras” −detalla la galerista−; se utiliza principalmente para trabajos de gran formato, muestras individuales, artistas invitados y propuestas experimentales. 

Leborans realiza en ese espacio su primera muestra individual como artista invitada de la galería. Presenta tres fotografías recientes impresas en chapa galvanizada y una serie de “Capturas” (2020-2021) de la pantalla de su celular que registran secuencias horarias, sucesiones de fechas y cadenas numéricas coincidentes, impresas estas sobre vidrios de portarretratos fotográficos. “…trabajos –informa la galería− [que] exploran la relación de tensión entre la abstracción y la figuración y, a la vez, plantean una reflexión sobre el concepto del tiempo y el uso de la tecnología en la vida contemporánea”. 

La serie de fotografías registra escenas nocturnas: la artista procede a transformar observaciones fugaces en imágenes escenográficas por medio de su cámara. En este acto, “en lugar de aludir a la luz y al color, marca su ausencia: la oscuridad del palier de un edificio, el reflejo de un farol, una sombra en el piso. Son abstracciones que están al borde de la representación: escenas que no están desplegadas en el mundo, afuera, sino que son construidas por ella misma, huellas de una visión particular, paisajes encontrados” −sigue la galería−. Con respecto a las piezas que integran “Capturas”, cada vidrio impreso se apoya sobre una piedra que funciona como base y aporta un pequeño engarce en el borde inferior, destacando las características contrapuestas de ambos materiales: mientras la piedra concentra la persistencia y la solidez, el vidrio, siempre pasible de quebrarse, representa la fragilidad y lo fugaz. La galería las define como “recortes temporales que señalan un pasado, un presente y la anticipación de un futuro”, a la vez que “son indicios del proceso de activación y desactivación de la pantalla, de aquello que se mira repetida y automáticamente, sin mirar”, dando cuenta de “cierto ‘espíritu de época’, capturas de un momento particular que es resignificado por la artista”. El ensayista y sociólogo Juan Laxagueborde comenta que “Triana hizo algo raro en algo habitual. Lo primero que está en el celular lo convirtió en otra cosa: la puerta de entrada a un punto de salida”.