Yungas/La Prensa
Josefina Alen, Ernesto Alli, Sofía Castro, Lucía Cattaneo, Agustín Ceretti, Lilen Ferreyra, Galaxia & Marinero, Agustina Leal, Carolina Martínez Pedemonte, Cervio Martini, Sasha Minovich, Rodrigo Moraes, Victoria Nana, Nazareno Pereyra
Edificio La Prensa
25.03.21 | 09.04.21

Con curaduría de Julieta Tarraubella, Proyecto Yungas cierra su séptima edición, la cual se desarrolló durante 2019 y 2020 en la Casa de la Cultura de Buenos Aires, también conocida como Edificio La Prensa. Los y las artistas participantes trabajaron en la antigua biblioteca y ahora exhiben sus obras en el espacio que funcionaba como sala de máquinas, donde se imprimía el diario La Prensa. Yungas es una asociación civil creada en 2009 por Raúl Flores y Piero Sogno que otorga becas de formación a jóvenes artistas. Esta edición, en la ciudad de Buenos Aires, tuvo lugar luego de seis previas, organizadas en diferentes puntos geográficos de la Argentina. Participaron en esta ocasión Josefina Alen (Buenos Aires, 1993), Ernesto Alli (Buenos Aires, 1981), Sofía Castro (Buenos Aires, 1977), Lucía Cattaneo (Corrientes, 1989), Agustín Ceretti (Buenos Aires, 1989), Lilen Ferreyra (Buenos Aires, 1990), Galaxia & Marinero (dúo formado en 2018), Agustina Leal (Buenos Aires, 1991), Carolina Martínez Pedemonte (Buenos Aires, 1993), Cervio Martini (Córdoba, 1985), Sasha Minovich (Buenos Aires, 1997), Rodrigo Moraes (Montevideo, 1985), Victoria Nana (Buenos Aires, 1979) y Nazareno Pereyra (Buenos Aires, 1987), quienes exhiben obras en la muestra, y también Guzmán Paz (Montevideo, 1988) y Gregorio Rubio (Buenos Aires, 1998), cuyas obras no forman parte de la exposición. Lolo y Lauti acompañaron, en calidad de tutores, los procesos de desarrollo de obra y de formación pedagógica del grupo.

Luego de recorrer el espacio donde iba a transcurrir la muestra, la curadora propuso realizar el Diario de Yungas, una publicación de noticias sobre las obras de los artistas. “Si lxs artistas son catalizadores de la realidad –plantea−, ¿por qué su verdad no puede ser aquella que nos brinda el conocimiento del mundo como lo hace la prensa?… Entonces, ¿por qué no generar un diario?”. La curadora asignó a cada artista o, en ocasiones, a un grupo, una sección específica. La muestra quedó entonces organizada en diferentes módulos con títulos similares a los de las secciones del periódico: “Política”, “Urbano Policial”, “Sociedad & Espiritualidad”, “Sociedad & Amor”, “Ciencia & Cambio climático”, “Carta de lectores”, “Turismo”, “Sociedad & LGBTQI+”, “Moda & Belleza”, “Espectáculos”, “El mundo”, “Fúnebres”, “Cultura & Opinión”.

A cargo de las “páginas políticas”, Ernesto Alli transforma y exagera los objetos y símbolos de la cultura argentina, incluyendo elementos de la iconografía partidaria. En su obra, convierte los pirulines, los cubiertos Tramontina para el asado o el escudo del Partido Justicialista en absurdas armas de guerra.

En cuanto a “Urbano Policial”, las jóvenes pintoras Agustina Leal, Josefina Alen y Carolina Martínez Pedemonte “reflejan una Ciudad de Buenos Aires, clásica, peligrosa, densa, donde todo parece estar tranquilo, pero… en cada detalle y rincón puede esconderse una amenaza. Sus obras ilustran…, a su vez, una idea de empoderamiento para enfrentar y enlazarse con la ciudad” –explica Yungas−.

Para “Sociedad & Espiritualidad”, Galaxia & Marinero realizaron una instalación que escenifica el templo de una nueva religión. “Proponen una nueva forma de fe, de pensar, de amar, de creer, desde la fantasía queer. Una suerte de santificación de miles de objetos mundanos transformados en algo sagrado mediante el brillo, el color, y las lentejuelas”.

En “Sociedad & Amor”, Cervio Martini presenta un video en el cual una silla se enamora de una mesa. La silla la persigue y le canta Nací para ti, pero la mesa nunca se percata de su existencia. La silla termina arrojándose al fuego. “Esta pieza es la representación de la ansiedad por el desamor y la soledad que abunda en nuestro tiempo” −prosigue Yungas−.

Lilen Ferreyra se ocupa de “Ciencia & Cambio climático”. Su obra consiste en una serie de pirograbados sobre madera con zonas cubiertas por musgos o brotes de semillas que muestran imágenes de mujeres en situaciones amistosas. Su instalación en la muestra refleja “el diálogo entre la naturaleza, y los vínculos de amistad, el empoderamiento de las mujeres, conceptos-semilla del feminismo”.

Agustín Ceretti construyó las “Cartas de lectores”: dos tarjetas de felicitación gigantes, de madera; sus tapas y contratapas ilustran un cielo y una pared de ladrillos, cubiertas con monedas pegadas como si se tratara de “una comunicación epistolar entre el cielo y la edificación, entre lo etéreo y lo concreto; mientras el gesto de colocarles dinero las convierte en una especie de fuente de los deseos, como si cada tarjeta estuviera cargada de sueños y anhelos” −prosigue Yungas−.

A raíz del encierro que generó el contexto de pandemia, la instalación de pinturas de Sasha Minovich, a cargo de “Turismo”, se propone como la representación del deseo de viajar, de volar, de navegar y de transportarse a otros lugares. Yungas los describe como “espacios y destinos que posiblemente solamente existan en la imaginación, pero que, de alguna forma, existen y son habitables”.

Lucía Cattaneo aborda constantemente la transformación y el crecimiento de la personalidad y del cuerpo. Para “Sociedad & LGBTQI+”, crea una serie de monstruos con extremidades de genitales, de colores pastel combinados con tonalidades muy oscuras. Sus obras representan los “monstruos que habitan en nuestra mente” ante el despliegue de la personalidad y la sexualidad.

Durante los últimos años, Sofía Castro se ha dedicado a investigar y desmenuzar las imágenes de los símbolos e íconos del fútbol de la época del menemismo en Argentina, y de los años noventa en general. A partir de esta investigación, crea un universo para “Moda & Belleza”, en el cual reconstruye, entre otras operaciones, la ropa que Maradona vestía en Italia; el traje amarillo que Adolfo Domínguez realizó para Carlos Menem, en que se leía con letras bordadas la frase “Follow me!”; y crea, entre otras cosas, brazaletes grabados con los cantos de las hinchadas de fútbol en diseños que emulan las joyas de Gianni Versace. Acompaña estos objetos con pinturas de la misma temática.

Para “Espectáculos”, Rodrigo Moraes proyecta un video de 24 horas que es “la invención de su propio canal de TV, Canal R”, con una programación que incluye dibujos animados, videoclips y pornografía, “reviviendo aquella TV de los años 80 y 90 que formó a toda una generación”. El artista representa a los presentadores de la totalidad de los programas y además creó y diseñó los avisos comerciales. “Canal R es un retrato, una performance de un ser humano poseído, convertido y transformado en TV”.

Nazareno Pereyra crea un universo monstruoso inspirado en recuerdos y vivencias. Para la sección “El Mundo” (Internacionales) presenta una instalación en la cual una serie de criaturas se arrastran con cabeza de pez, extremidades de pájaro, alas de plástico y cuerpos transparentes. Están hechas con hierro, plástico, pinturas sintéticas, mangueras y clavos. “Sus piezas tienen un carácter expresionista muy fuerte, en ellas habita una ternura muy bella y a su vez el horror y la brutalidad”. Quieren representar “la inestabilidad emocional que vive nuestro planeta” −continúa Yungas−.

Finalmente, Victoria Nana presenta en la sección “Fúnebres” una escultura redonda de hielo colocada sobre un pedestal, que conserva en su interior una trenza de pelo humano. Por debajo, colocó un macetero con nardos, que se va regando a medida que el hielo se derrite. Esta instalación está acompañada de tres fotografías, cada una de las cuales muestra respectivamente los elementos que integran la obra: el hielo, la trenza y los nardos. “Nana busca representar la idea de la conservación de la vida y del espíritu… [recreando en esta pieza] el ciclo de la vida”.