mecánica, poética
Juan José Cambre
The White Lodge
26.08.20 | 30.10.20

Juan José Cambre (Ramos Mejía, 1948) presenta mecánica, poética en la galería cordobesa The White Lodge. Las salas principales exhiben una serie de catorce pinturas cuadradas, de producción reciente, que investigan las diferentes tonalidades y matices del color verde. Pero en corredores y trastienda suma otras dos series realizadas también durante 2020: “Monocromos en el museo”, que son dibujos en lápiz sobre papel, y “Lunik, variaciones sobre una obra de Iván Kliun de 1920”, un políptico que consta de 16 piezas de pequeño formato basado en obras del pintor, escultor y teórico ligado al movimiento suprematista y a las vanguardias rusas. La muestra puede visitarse con modalidad de cita previa, pero también es posible recorrerla a través del website de la galería (ver + info) y de la página internacional de venta de obras de arte, Artsy (ver + info).

En el texto que acompaña la exhibición, el artista, que es también arquitecto, recuerda uno de los ejercicios que realizó durante el curso de ingreso a la facultad, en 1966: consistía en dibujar una botella “verde, común”, marcando sobre la figura “las zonas de diferentes matices de verde, manchas que se producían por la luz y la sombra. Una vez terminado el dibujo, debíamos señalar cada mancha, observar cómo variaba el verde de una en otra y ponerle nombre a cada uno de esos verdes. Fue un ejercicio precioso de observación. Los matices eran muchos, la mecánica se hacía poética”. En 2005, Cambre volvía sobre las variaciones del verde pero específicamente a través de la técnica del grabado en su serie “Crataegus o 45 verdes”. Unos trece años más tarde, en 2018, su propuesta El tiempo recobrado para el Pabellón Argentino en la Biennale di Venezia, con curaduría de Florencia Qualina, retomaba la idea de explorar este color con “un paseo de 21 telas verdes diferentes y otras 21 en el reverso ligeramente cambiadas de tono”, sintetiza Cambre. En 2020 comenzó una nueva serie de cuadros verdes, esta vez con la misma técnica de superposiciones de color que utiliza actualmente para pintar y que describe como “una veladura sobre otra de pintura acrílica hasta llegar al color que dice: ‘está’”. La serie podría extenderse ad infinitum, pero se limitó a la cantidad de 14 piezas de 140 por 140 cm. Cambre considera que la figura cuadrado “es como la desaparición de la forma” por la falta de peso que tiene en relación con la composición del cuadro. El artista reserva las variaciones para el aspecto cromático: “La naturaleza muestra que el Verde admite ser mezclado con los diferentes colores en innúmeras proporciones y mantenerse, sin embargo, verde”.

La serie “Lunik…” surgió al inicio del período de aislamiento social, preventivo y obligatorio debido al COVID-19. En ese momento, el artista Andrés Arzuaga lanzó, en un grupo de veinte colegas, la propuesta de realizar una pintura a partir de una témpera de Iván Kliun con la consigna de respetar las medidas de esa obra, de 25×20 cm, que dio luego título a la muestra que reunió las imágenes de las piezas en un perfil de Instagram (ver + info). “Yo me entusiasmé con las variaciones en clave suprematista y pinté 16 en total. Le puse de nombre Lunik que es un anagrama de Kliun”.

Con respecto a “Monocromos en el museo”, cuenta Cambre que la serie de dibujos se relaciona con un grupo de trabajos aún inéditos, de producción posterior a los que expone en las salas principales de la presente muestra, y que representan, en clave paródica, “lo que pasa con el entorno cuando la anécdota desaparece o casi desaparece del cuadro. ¡La anécdota tan deseada por el visitante!”. Sucede que, en estas obras abstractas, la anécdota desaparece del cuadro, pero persiste en cada momento de observación, de la misma manera en que perdura el mensaje en una botella arrojada al mar, flotando como si esperase un hallazgo, “con la cabeza fuera del agua. / Sin brazos, fresco / besado verde / por todos lados”. Así lo plantea un poema de Humanae vitae mia, de Héctor Viel Temperley, que el artista citó en 1977 y al que retorna en 2020 como epígrafe del texto sobre las obras que reúne en mecánica, poética.