Plano inesperado
Elian Chali
Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
20.02.21 | …

El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires presenta desde el 20 de febrero una intervención de pintura mural a lo largo de 330 metros cuadrados de su fachada sobre avenida San Juan. Se trata de Plano inesperado, un conjunto de grandes olas pintadas en rojo, amarillo, celeste, blanco y verde que el artista y activista Elian Chali (Córdoba, 1988) desarrolló especialmente para estas paredes. Con curaduría de Carla Barbero, la intervención se realizó en el marco de una iniciativa que comenzó en noviembre de 2020 con Acción de los días, una performance en la vía pública que Verónica Meloni (Córdoba, 1974) llevó a cabo poco después de la reapertura del edificio, cerrado hasta fines de octubre a causa del aislamiento social, preventivo y obligatorio prescripto. “El museo se proyecta como un espacio integrado en la vida comunitaria del barrio de San Telmo con acciones, performances e intervenciones de artistas de variadas disciplinas y generaciones”, comunica la institución.

En su práctica como artista, Chali se remonta a la tradición del arte urbano, v.gr., el grafiti, que incorpora para transformar edificios patrimoniales “en su necesidad de expresar visualmente un cuestionamiento hacia la autoridad que detenta la narrativa histórica oficial –señala el museo−. Sus obras se proponen interrumpir la linealidad del tiempo y modificar la estabilidad de la apariencia en aquellas construcciones que el devenir de la historia pareciera endurecer. Sin embargo, el artista lo hace con una visualidad inocente y festiva, de modo que su intervención política no asume el canon gráfico de la protesta”. En este caso, “los colores primarios estallan y hacen oscilar todo a su alrededor; la abstracción ablanda los planos y la geometría organiza el torrente”. Su marca personal “se desplaza por las ciudades con el fin de ofrecer experiencias de color a escala monumental, creando planos, reflejos y rebotes que envuelven por igual los cuerpos y las cosas”. Justamente esos trabajos manifiestan su “necesidad de intervenir y problematizar los íconos urbanos y, con ellos, las voces dominantes de las ciudades”. A través de su intervención “el edificio del Museo Moderno cambia su perfil y se abre al barrio de San Telmo extendiendo su rol social. El artista propone suavizar los límites, facilitar el encuentro y celebrar el juego” –prosigue la información del museo−.

Chali intervino el espacio público en más de treinta ciudades de países como Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia, México, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, República Dominicana, Rusia, Taiwán, Ucrania y Uruguay. Además, fue curador y participó en diversas mesas de debate y conferencias alrededor del mundo. En el año 2016 publicó Hábitat, su primer libro. Como activista del colectivo de personas con discapacidad forma parte de Torceduras & bifurcaciones, foro de corporalidades políticas (ver+info: www.torcedurasybifurcaciones.org). Tal como sostiene el museo: “En sus diversos frentes de acción, la calle, los muros, las instituciones y el activismo disca –que nuclea a identidades y corporalidades con diversidad funcional y/o discapacidad–, Chali disputa el poder que organiza lo sensible. La obra de Chali desafía la gravedad de los tiempos actuales y nos recuerda que el arte desata una pulsión vital necesaria para recuperar la confianza entre las instituciones y las comunidades».