Cosmovisión natural
Marcela Cabutti, Paula Duró, Maximiliano Peralta Rodríguez, Yaikel
Centro Cultural Recoleta, salas C y J
05.03.20 | sin fecha de cierre hasta el momento

Con curaduría de Laura Spivak y Julián Manzelli, Cosmovisión natural reúne obras de Marcela Cabutti (La Plata, 1967), Paula Duró (Buenos Aires, 1981), Maximiliano Peralta Rodríguez (Haedo, 1975) y Yaikel (Michael Edwards, San Francisco, 1984), cuatro artistas que trabajan desde diferentes enfoques sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza.

La exposición fue pensada específicamente para las salas J y C del Centro Cultural Recoleta (CCR), dos espacios que conviven en paralelo (a cada uno de los lados) de la sala Cronopios, donde La civilización perdida, también curada por Spivak, presenta instalaciones de Edgardo Giménez (Santo Tomé, 1942), Gabriel Chaile (San Miguel de Tucumán, 1985) y Geraldine Schwindt (Coronel Suárez, 1983). Las obras insinúan distintas formas de concebir ámbitos naturales, en este caso, a través de ficciones o relatos ancestrales. “Ambas muestras –señala la curadora­– plantean la posibilidad del encuentro e interacción de artistas que tienen recorridos distintos y búsquedas diversas, además de provenir de geografías diferentes”.

En Cosmovisión natural, el grupo de artistas se dividió en duplas, que produjeron obras para sendas salas, pero mientras Duró y Yaikel realizaron murales sobre las paredes perimetrales, Cabutti y Peralta Rodríguez trabajaron en formato instalativo.

En la sala J, Duró pintó grandes animales, flores, mujeres y planetas que se destacan en colores vivos sobre un fondo oscuro. “Frente al materialismo extremo y los continuos desprecios a la naturaleza, [su obra] nos conecta con ciertos rituales primitivos y conocimientos profundos. Su iconografía alucinante y misteriosa está poblada de referencias ancestrales y contemporáneas”, dice el texto curatorial. En el centro de la misma sala, Cabutti construyó una plataforma de ladrillos huecos, sobre la cual dispuso un conjunto de objetos escultóricos de diferentes tamaños, materiales y formas. Su obra explora el conocimiento en torno de los diferentes oficios en relación con la naturaleza, concentrándose en el trabajo con determinados materiales como el ladrillo, el cristal o la arcilla, tanto a nivel industrial como artesanal, “y los vínculos afectivos y del orden de la experiencia que se establecen a partir del aprendizaje de estos saberes” (Spivak).

Las pinturas de Yaikel cubren las paredes de la sala C con dibujos de olas, vegetación y paisajes que “buscan destacar la belleza de la naturaleza, dándole visibilidad frente a un mundo capitalista que avanza en contra de ella; destaca sus formas, sus volúmenes y sus colores”, explica la curadora. Y Peralta Rodríguez instaló grandes esculturas de ramas entrelazadas que invaden el espacio y muebles con asientos de gruesos troncos. Estas obras resultan de sus investigaciones sobre el oficio y el conocimiento del material, la madera. El artista “trabaja con desechos de los desmontes y de las talas en el pueblo de Rincón, en la periferia de la Ciudad de Santa Fe, donde vive, y que está sufriendo el impacto del avance inmobiliario”, prosigue Spivak.

En su texto curatorial, Spivak y Manzelli subrayan el interés por crear “un espacio común para intercambiar ideas, prácticas y cosmovisiones. El resultado de estos encuentros revela que tal como sucede en la naturaleza, es esencial para vivir la relación con el otro en un intercambio constante y colaborativo”.