Assemblage #23. Perturbations temporelles
Cecilia Szalkowicz, Hugues Decointet, Elodie Seguin
Julio Artist-run Space
07.03.20 | 12.06.20

Cecilia Szalkowicz (Buenos Aires, 1972) obtuvo en 2019 el Premio Braque con su obra Cosmos (2019). Por este reconocimiento, el Institut français d’Argentine, dependiente de la Embajada de Francia en nuestro país, pone a disposición del ganador o ganadora una residencia en alguno de los talleres-vivienda de la Cité Internationale des Arts en París. Durante su estadía en la capital francesa, Szalkowicz participa de la exhibición Assemblage #23. Perturbations temporelles junto a Hugues Decointet (Bienville, 1961) y Elodie Seguin (París, 1984) en Julio Artist-run Space −dirigido por las argentinas María Ibáñez Lago y Constaza Piaggio desde 2016−, que integra a su vez el proyecto SiP (Space in Progress), creado con el fin de vincular artistas de América Latina con sus colegas internacionales.

Assemblage #23. Perturbations temporelles se concentra en la relación entre la mirada que observa una obra de arte y el tiempo o la duración de este vínculo. Los tres artistas han elegido diferentes formas de incorporar esta temporalidad a sus obras, mediante las cuales crean un lapso de contemplación o escucha.

La pieza que Elodie Seguin colocó junto a la ventana que da a la calle, Peinture écrin, jaune éblouissant (2015) (“Pintura-estuche amarillo resplandeciente”), es una caja que permanece cerrada. Al llegar el público a la sala, la caja se abre. “En el interior aparece una tabla pintada de amarillo flúo con una textura lisa, que no es plana porque tiene profundidad, y que provoca una irradiación de color amarillo-oro. Esto ocurre durante un determinado tiempo que permite contemplar el contenido. Luego se vuelve a cerrar”, explica Ibáñez Lago. La artista se pregunta si el hecho de colgar las pinturas en la pared hace que se las observe más o menos tiempo. Fue así como se propuso pautar la duración de la mirada. A la vez, “la caja protege [la obra] y la guarda como algo precioso, como un tesoro”, agrega la directora.

En medio de la sala, Hugues Decointet instaló su Drama Vox (2013), en la cual el tiempo de escucha de una banda de sonido determina la duración del vínculo del oyente con la obra. El artista creó una composición sonora que evoca una serie de voces de célebres directores teatrales que se reproduce dentro de una maqueta de madera. La forma de esta maqueta se inspira en la propuesta de Le Corbusier para un espacio de ficción que llamaba “la boite aux miracles” (la caja de los milagros). Esa “caja”, que el arquitecto nunca llegó a realizar, permanece por lo tanto como “espacio utópico”. Decointet partió de esta idea (a la que agregó otros volúmenes) para crear un espacio ficcional. “Hugues hizo una encuesta a gente de teatro acerca de sus recuerdos de las voces de ciertos directores conocidos (Samuel Beckett, Albert Camus, Marguerite Duras y Jean Genet, entre otros y otras) y a partir de ahí compuso un texto, el cual es leído por tres actores y funciona como banda de sonido en el interior de esa maqueta, un espacio utópico donde se da nueva existencia a voces desaparecidas”, sintetiza Ibáñez Lago.

Las fotografías que presenta Szalkowicz formaron parte del “Acto I” de Soy un disfraz de tigre (2019), organizado por la Fotogalería del Teatro General San Martín (Ver + info: Ver + info). En esa oportunidad, las piezas integraron un “desfile fotográfico” de la mano de un grupo de performers que recorría el hall de la Sala Casacuberta sosteniendo las imágenes enmarcadas que mostraban al público durante una temporalidad pautada coreográficamente. La obra de Szalkowicz explora el estatuto ontológico de la imagen y su calidad de objeto, para lo cual crea diferentes dispositivos de exhibición. En el contexto de Assemblage #23, las cinco piezas que cuelgan sobre las paredes perimetrales no reconstruyen el acto escenográfico del que formaron parte –el desfile–, pero funcionan como fragmentos alegóricos que perduran.